URSUA WILLIAM OSPINA PDF

Pedro de Ursa fue un perdedor y eso, como lo dice el escritor William Ospina, se nota en los libros de historia. Sebastin de Belalczar, Pedro de Heredia o Jimnez de Quesada tienen sus estatuas, con armaduras y todo, en las ciudades que fundaron, y captulos importantes en los libros. Ursa no, de pronto en Pamplona Norte de Santander ciudad que fund, pero hasta ah llega su celebridad. Era parte del panorama, pero no era dueo de un ejrcito, ni de un territorio, la lealtad a sus superiores conspir contra su lugar en la historia. Es ms, el alemn Werner Herzog solo le asign un papel de reparto en su famosa pelcula Aguirre la ira de Dios, donde el protagonista es Lope de Aguirre, su asesino. Ospina encontr que este perdedor era dueo de una historia fascinante, que adems le permita dar cuenta de uno de los periodos ms alucinantes y desconocidos de la historia colombiana: la conquista.

Author:Taulkis JoJomuro
Country:Costa Rica
Language:English (Spanish)
Genre:Relationship
Published (Last):24 May 2016
Pages:74
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ISBN:890-7-76380-661-7
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Localice en este documento Resumen: Este artнculo analiza la mбs reciente novela de William Ospina, Ursъa, a partir del legado invaluable de las Crуnicas de Indias. Es innegable que los lнmites entre la realidad y la ficciуn empezaron a confundirse desde el mismнsimo Diario de a bordo del almirante Colуn.

El hechizo del Nuevo Mundo encandilу por igual a los cronistas, soldados, frailes y letrados, que nunca supieron muy bien dуnde empezaba o terminaba aquella exuberante realidad. La ficcionalizaciуn de la historia en Ъrsua es otro aspecto que toca este trabajo, asн como los vнnculos evidentes de esta obra con la nueva novela histуrica y el campo de la novela en Colombia y Amйrica Latina. Palabras clave: Ficcionalizaciуn, historiografнa, crуnicas de Indias, metahistoria, retextualizaciуn.

It is undeniable that the limits between the reality and the fiction began to disappear from admiral Columbus manuscripts. The charm of the New World dazzled the columnists equally, soldiers, friars and literate who never knew very well where it began or it finished that exuberant reality.

The manipulation of the history in Ursъa is another aspect that is analyzed in this essay, as well as the evident bonds of Ursъa with the new historical novel and the field of the novel in Colombia and Latin America. Key Words: Ficcionalizaciуn, historiography, chronic of India, metahistory, retextualizaciуn.

El poeta William Ospina, me atrevo a decir que en buena hora, se ha dejado seducir por el hechizo moderno de la novela. Nacido en los Andes de Colombia, Ospina ha publicado sin prisa libros de poesнa y ensayo que lo han posicionado como una de las plumas principales del campo literario colombiano. Su triple condiciуn de poeta, ensayista y traductor, le ha permitido moverse con solvencia por los temas mбs variados y de paso le ha granjeado una sуlida reputaciуn de intelectual de peso y valнa.

Hace un poco mбs de un aсo, publicу su primera novela y la nombrу con el apellido de su personaje principal. Ursъa en sin duda una obra de largo aliento. Una de esas raras novelas en las que el dominio de los recursos tйcnicos y la deslumbrante belleza del lenguaje priman sobre cualquier otra consideraciуn.

Las Auroras de sangre , el lъcido ensayo de Ospina sobre Juan de Castellanos, se percibe ahora como un antecedente inmediato para su saga sobre el conquistador navarro Pedro de Ursъa. Recordemos que Castellanos fue primero compaсero y amigo de Ursъa, luego le dedicу hermosas pбginas en sus Elegнas de Varones ilustres de Indias, y es ahora en la novela de Ospina una de las poquнsimas figuras espaсolas que son tratadas con benevolencia.

Me alegra poder contar [dice el narrador] que conociу en Santo Domingo a mi maestro Oviedo, quien quedу fascinado por su curiosidad y su cultura, pues no abunda en las Indias quien conozca a Aristуteles y a Bernardo de Siena, ni las sabias palabras de Agustнn sobre el lenguaje, ni los tratados de Tomas de Aquino sobre las jerarquнas de los бngeles, ni los versos maravillosos de Bernardo Silvestre.

Esas inasibles curiosidades que han atravesado el espacio y el tiempo en una suerte de metamorfosis textual que las ha llevado a ser percibidas, dependiendo del lector y sus circunstancias, como textos informativos, documentos oficiales, materiales histуricos u obras de la mбs refinada ficciуn. Y en este punto, resulta imposible no pensar en el Almirante Colуn maquillando sus Cartas para financiar sus viajes sucesivos; cуmo no percibir el enfado y la vehemencia autobiogrбfica de Bernal Dнaz del Castillo escribiendo su Historia verdadera de la conquista de Nueva Espaсa para que ningъn capellбn aparecido como Lуpez de Gуmara le arrebatara la glorнa al contar de oнdas lo que йl habнa vivido en carne propia; cуmo no entrever las licencias literarias que se tomу el tesorero Cabeza de Vaca para escribir sus Naufragios y describir su pesadilla, cуmo no vislumbrar a Rodrнguez freyle muerto de la risa narrando entre lнneas los negocios turbios de Juana Garcнa y los deslices de Doсa Inйs de Hinojosa, mientras los inquisidores espaсoles, convencidos, lo juraban ocupadнsimo con los rigores cientнficos de la historia.

Con esos mismos materiales ha forjado William Ospina su primera resignaciуn, como dirнa Gabo; una novela con ribetes йpicos que exhala poesнa, erudiciуn y talento. Pues bien, para entender mejor el propуsito de esta novela, que se me antoja una nueva Crуnica de Indias, quiero empezar con la opiniуn siempre vigente de Aristуteles.

En ese sentido, la funciуn del autor de ficciones histуricas no consiste en volver a contar lo que pasу, constreсido por la camisa de fuerza que supone el discurso heterуnomo de la historia. Su funciуn, si se quiere, es mбs autуnoma y elevada como lo explica el propio Ospina en una de sus entrevistas Manrique, : Mi esfuerzo es sуlo por ver lo no visto y por contar lo no contado … El historiador tiene una gran limitaciуn y es que le estб prohibido casi del todo imaginar.

Se ve obligado a sujetarse a los documentos, estб limitado para la especulaciуn. El novelista, por el contrario, tiene el privilegio de nutrirse de las investigaciones histуricas y completar el cuadro con su imaginaciуn. Sabe que en la realidad llueve y que los caballos relinchan, que el viento sopla, que las muchachas suspiran, que los hombres estornudan y escupen.

Sabe que introducir esas cosas no sуlo no traiciona el relato, sino que lo hace vнvido. Para el hombre comъn, la verdadera historia es la novela histуrica, que aspira al rigor pero que no anhela la verdad sino sуlo la verosimilitud. El objetivo fundamental de este tipo de obras no es otro que la revisiуn del discurso histуrico, plagado de silencios y mentiras oficiales, a travйs de una escritura que ficcionaliza el pasado y lo reinterpreta.

En ese sentido, la Nueva Novela Histуrica ha funcionado en Amйrica Latina como una eficaz hermenйutica del pasado que ha permitido al mismo tiempo una mбs honda compresiуn de los avatares del presente continental.

Rondуn, , 6. El tejido argumental de la novela se fundamenta precisamente en la reconstrucciуn ficcional de la vida del conquistador navarro Pedro de Ursъa. Su temprano arribo al Nuevo Mundo en busca de aventuras.

Su ascenso vertiginoso y fortuito al poder. Su lealtad a la Corona y su pasiуn demente por la crueldad y la violencia. Pero sobre todo, su infinita sed de riquezas y su sueсo siempre postergado de hacer morder el polvo al rey dorado de la laguna.

Fiel al precepto de contar lo no contado, William Ospina rescata del silencio y del olvido la figura histуrica de este feroz guerrero espaсol del siglo XVI. Curiosamente, a la historia oficial siempre le atrajo mucho mбs la figura demencial de su asesino: el traidor Lope de Aguirre.

Lo propio pasу con el cine y la mнtica pelнcula Aguirre o la ira de Dios, del alemбn Werner Herzog y en mъltiples ocasiones con la misma narrativa histуrica hispanoamericana, desde Arturo Uslar Pietri en Venezuela hasta al magnнfico narrador Abel Posse en Argentina.

Para William Ospina, sin embargo, la resignificaciуn ficcional de Ursъa arroja un chorro de luz en las brumas del presente: Su historia de gobernador a los diecisiete aсos, su condiciуn de espada implacable y obediente en las manos de un juez que violaba la ley, su imagen como el primer modelo de los guerreros que desde entonces no han abandonado a Colombia, lo hacen a mi ver mбs notable que Lope de Aguirre.

Aguirre es un demente y un mero asesino, pero Ursъa representa a la vez la gallardнa y la brutalidad de la Conquista, esa contradictoria avanzada de civilizaciуn y barbarie, de elegancia y cinismo que fundу estas naciones.

Ospina, , 2 En tйrminos generales, los novelistas colombianos han privilegiado la Colonia como cronotopo para sus ficciones histуricas. Pocos habнan descendido a las honduras brutales de la Conquista. Y menos aъn con la disciplina investigativa y la gratificante clarividencia poйtica del nuevo narrador tolimense. Rondуn, 4. Y asн arribo a uno de los grandes aciertos de la novela: su refinada estrategia narrativa, no por novedosa, pues este valiente mundo nuevo, como lo llamу Carlos Fuentes, ya no es tan reciente y hasta el mismo hijo del telegrafista de Aracataca percibiу en Ursъa un inocultable regusto a Joyce.

La novela estб narrada por un amigo fiel seis aсos mayor que el protagonista, un mestizo plenamente consciente de su proceso narrativo que se debate, como muchos de los personajes de Borges, en la discordia de dos linajes, la Europa civilizada y la Amйrica bбrbara confluyen en su sangre. Lo cual le confiere a su monуlogo una doble perspectiva que enriquece la polifonнa de la novela.

Lo que refuerza las premisas de los historiadores postmodernos que no pueden dejar de reconocer la enorme importancia de la invenciуn del lenguaje en el discurso supuestamente objetivo y cientнfico de la historia.

De manera que si Maluco, la extraordinaria obra de Napoleуn Baccino Ponce de Leуn, en la que el bufуn de la flota narra la odisea de Magallanes en la primera circunnavegaciуn del planeta, lleva por subtнtulo la novela de los descubridores, Ursъa bien puede ser bautizada desde ya como la novela de los conquistadores. En una suerte de Aleph simultбneo, en las pбginas de Ursъa, desfilan de cuerpo entero los mбs grandes y connotados paladines de la crueldad. Ahн estбn, con Dios, pero sin ley, atrapados como moscas en la telaraсa de la fatalidad, Heredia, Belarcбzar, Jimйnez de Quesada, los hermanos Pizarro, Alonso Luis de Lugo, Ursъa y una interminable recua de guerreros implacables y malandrines sin escrъpulos al servicio de una corte imperial arraigada en los siglos y un emperador ungido por Dios, y santos frailes y clйrigos y deanes y obispos, cardenales mitrados y el santo Papa en las colinas de Roma, con su anillo irradiando sobre todos los reinos, y mбs allб de todo Cristo indefenso suspendido en la Cruz, baсando al mundo con su sangre bendita.

Asн mismo, es mбs que probable que a muchos quisquillosos la oposiciуn axiolуgica de los personajes les parezca un alegato de vencidos. La novela de William Ospina, en todo caso, estб muy lejos de las simplificaciones del resentimiento y la denuncia.

William Ospina, hay que reconocerlo, ha escrito una obra esplйndida, cuyas virtudes, que no son pocas y no he agotado en estas pбginas, opacan de lejos su supuesta falta de pericia narrativa. Y el lenguaje para semejante proyecto estйtico e ideolуgico no podнa ser otro que el horror al vacнo que provoca los excesos y la desmesura del barroco.

Por eso el cronotopo exuberante, la multiplicidad de historias y destinos, la superabundancia, la excentricidad, las mъltiples perspectivas, el asombro del que escribe y describe por primera vez, la carpinterнa del lenguaje en busca del tйrmino exacto e imposible, la enumeraciуn infinita e insuficiente, la contradictoria realidad de portento y degradaciуn del Nuevo Mundo. En Ursъa, para decirlo en los tйrminos de su propio narrador, los relatos se multiplican y son como bandadas de pбjaros de colores en las que uno no sabe a cuбl mirar… Bibliografнa.

Bogotб, Wilson Rojas ED. Galster, Ingrid. Leуn-Portilla, Miguel. Crуnicas indнgenas. Visiуn de los vencidos, Madrid. Lukбcs, Georg. La novela histуrica, Mиxico, Ediciones Era. Manrique S. El poderнo tйcnico suele magnificar la crueldad.

El pais. Martнnez Gуmez, Juana. Menton, Seymour. Ong, Walter J. Oralidad y escritura, Tecnologнas de la palabra. Bogotб, Fondo de Cultura Econуmica. Ospina, William. Bogotб, Algaguara, S. En busca de Pedro de Ursъa. Revista Diners [ediciуn digital]. Rodrнguez, Rodney T. Momentos cumbres de las literaturas hispбnicas, introducciуn al anбlisis literario, New Cork, Pearson prentice hall.

Rondуn, Ricardo. Sullб, Enric ed. Teorнa de la novela. Todorov, Tzvetan. La conquista de Amйrica. El problema del otro, Madrid. Novela y Poder en Colombia , Bogotб, Tercer mundo editores. Orlando Araъjo Fontalvo. Diferentes artнculos de su autorнa han sido publicados en revistas especializadas. Ha participado como ponente en congresos nacionales e internacionales.

Actualmente, es profesor del Colegio Karl C. Parrish, en la ciudad de Barranquilla. Revista de estudios literarios.

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